¿Qué es el sexo vainilla?

De la comodidad al aburrimiento hay sólo un paso, y en el límite está el sexo vainilla. Este término es una forma de denominar el sexo convencional, sin aspavientos, sin aditivos, sin BDSM y sin parafernalias… El que practica el común de los mortales, vaya, y que, si es satisfactorio, no tiene nada que envidiarle al resto.

Hay quien entiende que cuando practicas sexo con otra persona, por primera vez, es como si estuvieras delante del mostrador de una heladería, con decenas de sabores y toppings, y que, pudiendo combinar, añadir, mezclar, etc., vas y pides lo más soso y aburrido que existe: el helado de vainilla. Para los aficionados a practicar varias posturas del Kamasutra, hacer intercambios de parejas o tener sexo oral, por ejemplo, pensar en un coito normal y corriente, en la postura del misionero y sin más añadidos, resulta muy aburrido. Para ellos, el sexo vainilla es algo que claramente se ha de evitar para no caer en la rutina y acabar teniendo un sexo monótono y aburrido.

El sexo vainilla también puede ser romántico e intenso

Estamos de acuerdo con que hacer siempre lo mismo y la rutina sexual es algo que a la larga afecta a la pareja y hace que se pierda la pasión. Sin embargo, el sexo vainilla también tiene sus cosas buenas. En el sexo todo es cuestión de gustos, y para muchas parejas lo más romántico es tener relaciones pausadas, tranquilas, en una postura cómoda y mirándose a los ojos. De hecho, para ellos estamos hablando de hacer el amor.

La postura del misionero también puede ser muy intensa, ya que los cuerpos están en total contacto y frente a frente, los amantes se pueden besar y acariciar. No todas las parejas necesitan probar posturas nuevas cada semana ni tener sexo en lugares extraños, siempre y cuando estén satisfechos con su vida sexual.

Desde que se popularizó la saga de “50 sombras de Grey” (y la adaptación al cine), parece que está mal visto confesar que sólo te gusta lo ‘normal’. Y no se debería porque, la vainilla, por cierto, combina con todo.